
En innumerable cantidad de compañías de todos los continentes, podemos leer en su política de recursos humanos, la filosofía de cada empresa frente a su compromiso con sus empleados. Sin embargo muy pocas pueden enorgullecerse así como distinguirse por llevar a cabo las mismas en función a la pretendida por ellas.
Los cambios estructurales, situaciones financieras, contexto del mercado han sido y son actualmente factores determinantes para desviar las políticas de recursos humanos de las empresas hacia acciones que impiden retener a los ejecutivos más exitosos.
Hoy en día, menos del 15% de los Senior Managers están conformes con las acciones de sus empleadores para retenerlos, y la mayoría de ellos han perdido el compromiso de gestión para las compañías en las que se desempeñan. Siendo este un proceso que se va gestando lentamente, debido a la ineficiencia del sector empresarial para con ellos.
Valores éticos, compromiso, y pasión por las funciones de los Ejecutivos, han pasado a un segundo plano.
Esta carencia de entusiasmo por la gestión, ha creado un mercado de alta rotación gerencial donde cada día se hace más difícil para las empresas retener a sus Directivos más importantes.
A una gran mayoría de ellos se los puede encontrar en redes sociales mostrando su perfil profesional así como su apertura para recibir nuevas propuestas en el campo laboral.
Ahora bien, que hace la organización cuando el responsable de Recursos Humanos ve que la mayoría de los ejecutivos de la compañía exponen su perfil profesional para seducir a la competencia directa. La respuesta es nada. Pareciese ya una modalidad difícil de cambiar, y una resignación por parte de los empresarios.
Cualquier organización depende de sus recursos humanos, y el éxito de la misma esta estrictamente relacionado con las gestiones de sus ejecutivos. Sin embargo, hoy por hoy existe un gran vacío en las responsabilidades de gestión de las empresas como de sus propios Ejecutivos.





